diciembre 06, 2011

Deseo -Capítulo 6: El milagro nunca ocurrió


Capítulo 6: El milagro nunca ocurrió


Si esto fuera una historia de amor ella habría esperado mi regreso; si esto fuera una historia de amor, yo habría regresado pero, las cosas no son como en las historias de amor.

Primero, me gustaría decir que fue de la ciudad: Pasó unos días en el caos y después aprendió a no llorar a las pérdidas o, más bien, a la ausencia de lo que habían ganado ilícitamente por medios mágicos.

Para aquella chica de la que me enamoré, primero le fue tan doloroso como una puñalada el ver la silla vacía en el fondo del salón pero pronto, por cosas del destino, ella fue a dar a esa silla y apareció un nuevo alumno a ocupar la suya. Por alguna razón del destino también, en su círculo de amigos volvían a haber 2 mujeres y un hombre.

La hermana de la chica fue la que menos cambios sufrió, se quedo enseñando y dando clases a diversas personas. Siempre se mantuvo como una hermana genial.

Podría decirse que, como las cosas nunca debieron haber estado ahí en primer lugar, las cosas no fueron tan dolorosas al ausentarse.

Apareció una nueva leyenda urbana: Si encontrabas una roca brillante en lo que ahora llamaban “El cráter”, entonces podías pedir un deseo que se volvía realidad aunque, obviamente, nadie nunca encontraba piedras brillantes.

Un muchacho en otra ciudad miraba con calma el mar mientras caminaba a su casa donde le recibirían sus padres para su fiesta de cumpleaños número dieciocho, caminaba con unas cuatro personas más, ellos eran sus amigos más íntimos.

—Hijo, te traje un regalo —su padre le estrecho la mano —te habría regalado un auto o algo pero, con eso de que perdiste tu libro favorito, preferí encontrarte un sustituto —Entonces su padre le entrego un libro envuelto en plástico, en la carátula se podía leer «misantropía»

La vida de ese muchacho era feliz, sin tragedia ni soledad.

Podría decirse que todos vivieron felices para siempre pero esto, al no ser un cuento, no fue así.
Todos encontraron adversidad, amor, odio y tristeza en sus vidas con cada paso que daban pero así era como debían ser las cosas. La paz infinita de la que gozaba la ciudad de la piedra de los deseos era una trampa injusta ante otras personas que debían trabajar para obtener sus deseos.

Finalmente cada persona siguió su vida con el curso normal, vivió y murió en el anonimato de la sociedad ¿qué se podía esperar? Esta historia no era de héroes, villanos, princesas y dragones. Aunque se debe decir que éste no es el final. Muchas cosas ocurren entre tanto y muchas historias suceden donde no hay gente para escribirlas o detallarlas, es más, la vida en sí es una historia sin fin pues, aunque tú mueras, alguien más seguirá vivo. Aunque tú desaparezcas alguien más te recordará.

1 comentario:

  1. Me gusta como esta escrito este cierre. ¿Porque? Pues es sincero y realista como solo lo son las historias que te patean en los huevos y te hieren. No es su intencion ser cruel, simplemente ai son las cosas, con sus idas y venidas, sus triunfos y derrotas, asi de bonita es la vida.

    Alabo la manera en que esta redactado por que insisto, es realista pero no cruel, incluso se aclara que no es la intencion y que como todo en la vida, el espectaculo continua.

    El parrafo del fnal me gusta mucho, no esta de más repetir (porque se que ya lo habre dicho) que yo asi veo y siento la vida justamente.

    Poesia en prosa, sin duda alguna.

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