La tarde comenzaba a caer sobre la cerrada de los dos
amigos. Donde vivían era un lugar relativamente normal cada que pasaban sobre
la avenida había personas pidiendo limosna, uno que otro joven tocando la
guitarra por dinero que solo los transeúntes anónimos le podían dar hasta que
su sueño de ser descubiertos por un gran productor les diera fama y gloria. En
los postes había carteles pegados de varias oportunidades de trabajo y de uno
que otro niño desaparecido.
Bastante normal.
Todo eso era la vida real. La vida de cualquier persona,
de cualquier humano.
La calle en donde se localizaba su casa era mas
tranquila, uno que otro árbol adornaba la acera y los jardines de las casas
vecinas todo el verde follaje se extendía hasta topar con un parque olvidado,
allí era donde terminaba su calle, en ese lugar oscuro y frio donde los niños
del lugar iban a divertirse de vez en cuando.
Al pasar por ahí, Ancel recordó el momento en que conoció
a Gael, cuando los dos tenían apenas 5 años.
Él acababa de mudarse del Oasis y tenia un profundo sentimiento de
soledad.
—¿Cómo te llamas?— le pregunto un pequeño de larga melena
rubia con una gran sonrisa. Podía recordar todo a la perfección. Los shorts
color café que vestía y la pelota naranja que sostenía entre sus manitas.
—Ancel…—contesto el niño mientras se columpiaba
tímidamente.
—¿Quieres jugar?— volvió a preguntar alegremente
acercándose a su nuevo vecino.
—No…yo…—dijo con un hilo de voz—es que no puedo.
La sonrisa del niño de aspecto angelical fue
desvaneciéndose
—¿Por qué?
—Mi tía dice que no debo jugar con nadie porque puedo
lastimarlos—dijo el niño inocentemente, pues esas habían sido las razones de
los adultos para apartarlo de la sociedad por algún tiempo.
—¡A mi no me puedes lastimar!— exclamó—¡Yo soy invencible!
¿Lo vez?— y alzo su playera para mostrar una gran cicatriz que le cruzaba el
pecho diagonalmente.
Un golpe en la nuca lo saco del trance nostálgico y los
vívidos recuerdos se desvanecieron como fantasmas –estas muy mal…—comentó el
rubio desviando la mirada hacia el alumbrado de la calle que acababa de ser
encendido. El sol se había ocultado por completo y ellos habían tenido un largo
día en la Academia.
Gael había desaparecido una que otra vez, pero nada que
no hiciera diario ocurrió. Ancel por su parte, tenía serias dudas sobre la
identidad de la joven de ojos miel que acababa de conocer. ¿Estaría bien
investigar más sobre ella?
—No te metas en lo que no te importa, chismoso…—dijo
Ancel mientras se despedía alzando la mano al aire de su amigo, quien cruzaba
la calle y se perdía en la negrura, no sin antes recordar algo— ¡Mañana a las
11! –grito desde el otro lado de la calle.
—¡Mañana a las 11! –respondió Ancel.
La entrada a su casa era un caminito de losas que cruzaba
por el jardín de la fachada, a un lado había varios arbustos enanos sin podar y
del otro solo se veía un lienzo verde igual de descuidado. Al llegar al pórtico
de la casa, la puerta se abrió y Sihab salió.
No esperaba encontrar a su hijo allí y a esas horas, a
decir verdad nunca se había preguntado por el horario de su hijo, Ancel cayó en
cuenta de que su padre sostenía una cajetilla de cigarrillos.
— ¿Tienes fuego hijo?— Ancel sonrió al mismo tiempo que
su padre y chasqueo los dedos, acerco las inofensivas llamas al cigarro de su
padre –creí que lo habías dejado…—inquirió escrutando el rostro de su padre.
—creíste bien…— respondió tranquilamente –es solo
que…últimamente me han hecho falta.
El joven no dijo nada, después de todo era su padre y un
cigarro no le hacia mal a nadie. Cuando estaba dispuesto a entrar vio un gran
bulto negro a un lado, por donde se asomaba la pata del ventilador destrozado,
y otras cosas que resultaron insalvables.
—¿Qué le paso a tu ventilador?—dijo sorprendido mientras
dejaba caer su mochila y comenzaba a desenterrar la basura de la bolsa.
Antes de que algo más pasara Sihab se acercó rápidamente
y alejo a su hijo de la bolsa –Nada, nada, es solo que…lo golpee por accidente y
se rompió, ya compraré otro…—Era evidente que quería ocultar la verdad a toda
costa, así que intento desviar el tema– Dime, como te fue en la Academia…hace
mucho que no platicamos—
Típica estrategia de un padre, intentar llegar a sus
hijos hablando del lugar en donde gastan al menos 8 horas de su vida
diariamente. Pero eso no le importo a Ancel, a decir verdad, le agrado que se
preocupara por él de esa manera, cosa que su madre no tomaba muy en cuenta.
Y antes de contestarle, una idea vino a su mente. La
joven con destellos rubios.
Aún se sentía confundido por lo que había pasado en el
salón, y quien mejor que su padre, un estudioso de la magia para disipar sus
dudas.—pues veras…hay una chica—
¡Error! Esas palabras nunca sonaban bien juntas y mucho
menos en el contexto de padre e hijo.
Su padre solo dejo escapar una carcajada en donde el humo
escapo de su boca.—con que una chica, ¿eh? –dijo pícaramente.
—no papa, no ese tipo de chica…—aclaró inmediatamente y
le conto lo sucedido.
—de pronto sentí el impulso de dibujar—
Su padre solo lo miro de reojo y concluyo— querido hijo
mio, fuiste hechizado—
Ancel no creía lo que había dicho—¡claro que no!, ni
siquiera estaba usando una piedra!—
—¿La examinaste detenidamente?— preguntó Sihab,
defendiendo su teoría.
—No, tampoco soy un acosador…—repelió el joven.
—pero nunca sabes cuando te puedes encontrar con una maga
del aire tan habilidosa como esa jovencita— Sihab dio una gran bocanada a su
cigarro y continuo— lo que dijo…dices que sonó como a una rima, en realidad era
un hechizo, muy simple por cierto…— explicó— utilizo las palabras exactas para
captar tu atención, si no es que ya la tenia, y luego uso esas palabras para
entrar en tu mente…pero es curioso que haya funcionado, por tu debiste haberle
prestado mucha atención para caer tan fácilmente—insistió.
—pero entonces significa que era muy… ¿poderosa?—
pregunto con gran curiosidad, para poder controlar de esa manera la mente de
alguien, debía existir algo más que solo magia del aire, debía haber algo más…
—En realidad no, si es un tipo de magia muy complicada y
difícil de aprender y comprender, porque el que va a ser hechizado debe prestar
atención a las palabras del hechizo, si solo las dejas pasar o se te va una
palabra o no le encuentras sentido a lo que dice o el mago que emplea esta
técnica no usa las palabras adecuadas no tiene caso la magia empleada— no cabía
duda que Sihab era un gran conocedor de la magia del aire y como cuestionarlo
si su esposa era una de ellos.
—Pero no te preocupes, la gente tonta no cae en esos
trucos tan bajos, ese tipo de gente solo oye…pero no escucha. ¿Por qué crees
que es tan poco útil este tipo de magia?—concluyó.
La explicación había sido ilustrada con el humo del
cigarrillo, representándolo todo, con ayuda de la magia de Sihab. –Pero no le
digas a tu madre esto, ella es una experta en la magia vocal, así fue como me
consiguió…— dijo entre risas mientras apagaba la colilla con su zapato y daban
media vuelta.
—aun así ten cuidado…
Una representación humeante de una persona siendo
atravesada por una línea en la cabeza los observaba desaparecer por la puerta,
al mismo tiempo que la luna coronaba la perfecta noche estrellada.
jeje, creí que diría que lo hechizo con amor.
ResponderBorrarme gusto la idea de como uso el humo para darse a entender, se pone muy interesante esta historia.
----
siento que las letras son muy pequeñas, incluyendo al hacer un comentario.
Me gusta todo lo mistico que hay entorno a los personajes, el como tod esta construido para que de cierta forma, sea natural, me gusta bastante.
ResponderBorrarRealmente, si la magia existiera, asi me la imagino, no con magos corriendo por ahi en pijamas blancas y negras...
Veo que el protagonista del momento es Ancel, no me cabe duda, y ahora, aunque no se menciono del todo, me cuestiono realmente que habra detras de todos esos repentinos dolores de cabeza, porque, me imagino que no es nada más algo pasajero, aunque tampoco creo que sea algo malo. Eso es lo que me atrae, que hay detras.
Lo de los hechizos me gusto y la sutileza, despues de todo, que las palabras se las lleve el viento adquiere un nuevo significado.
Bastante genial, me gusta en verdad.
Por cierto, antes de irme XD Tambien es interesante la relacion de los amigos, sobre todo por su dinamica tan bien llevada siendo que son tan distintos.
Saya: No eres la única que lo piensa, tengo que inclinarme para que no se me mezclen las palabras,xD.
ResponderBorrarKaifan: Me gusta que les guste lo que creo, y esque asi es exactamente como me imagino la "magia" por asi decirlo e intento plasmarlo en una historia de facil entendimiento y con reglas y trucos a la vez. Les prometo que no se van a aburrir,xD.